Ante las críticas por su negativa a participar en la Cumbre de las Américas, Rafael Correa insiste en que se trata de una decisión "dolorosa", pero "acertada". El anfitrión de la cita, Juan Manuel Santos, afirmó que respeta la decisión pero la lamenta. Su negativa a asistir a esta cita que se celebra desde 1994 cada tres o cuatro años ha colocado la ausencia de Cuba en el corazón del debate pero también ha levantado toda una polvareda de críticas.