Un terremoto de 8,9 grados de magnitud y el posterior tsunami devastaron el 11 de marzo las regiones costeras del noreste de Japón, dejando miles de muertos y desaparecidos.
En menos de un mes, las protestas populares han acabado con los regímenes autoritarios de Ben Alí que cayó el 14 de enero y de Mubarak, refugiado en el balneario de Sharm el Sheij desde el 11 de febrero
Un terremoto de 8,9 grados de magnitud y el posterior tsunami desatado por el sismo devastaron el 11 de marzo las regiones costeras del noreste de Japón, dejando miles de muertos y desaparecidos.