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Artículo publicado por Lunes 30 Enero 2012 - Ultima modificación el Lunes 30 Enero 2012

“El patriota francés no es arrogante”: Michel Lacroix

Francia vivió un momento de fervor patriótico en 1998 cuando ganó la Copa Mundial de fútbol (el ex presidente Chirac y Zidane).
Francia vivió un momento de fervor patriótico en 1998 cuando ganó la Copa Mundial de fútbol (el ex presidente Chirac y Zidane).

Por Asbel López

Para el filósofo francés Michel Lacroix, autor de Elogio del patriotismo, la arrogancia no es lo que define el carácter de sus compatriotas. Para ser francés, dice, ‘no importa el origen ni la raza, sino querer serlo’. ¿Utópico cuando están aumentando los obstáculos para adquirir la ciudadanía ?

En Francia sólo he sido testigo de un acontecimiento que ha despertado un sentimiento colectivo de fervor patriótico: la victoria de la selección nacional en la Copa Mundial de fútbol de 1998. Desde entonces no he vuelto a ver a cientos de miles de franceses enarbolando su bandera y gritando “Vive la France”. ¿Dónde están hoy los patriotas de este país?

Ésa fue la primera pregunta que hicimos a Michel Lacroix, autor de “Elogio del patriotismo, pequeña filosofía del sentimiento nacional”, a quien ya entrevistamos por su libro anterior, "Palabras tóxicas, palabras benevolentes, pour una ética del lenguaje". 

El filósofo francés Michel Lacroix.
Michel Lacroix es profesor universitario y autor de varios libros, entre otros "Palabras tóxicas, palabras benevolentes, pour una ética del lenguaje", "El culto de la emoción" y "Realizarse".

Vivo en París desde 1994 y nunca me he cruzado con un patriota. ¿Por qué?

Porque el patriotismo es un sentimiento relativamente discreto y púdico que se halla por lo general en estado latente. Cuando es jactancioso se torna desagradable. El patriotismo aflora durante las crisis graves, una invasión por ejemplo. Ése no es el caso actualmente de Francia, un país seguro de su unidad desde hace mil años. Quizá por eso no ha escuchado a nadie defender a Francia.

El término “patriotismo” no tiene buena reputación en los medios intelectuales. Su libro “Elogio del patriotismo” es uno de los pocos, quizá el único, que se ha escrito sobre el tema en los últimos años. ¿Por qué?

Porque el patriotismo es considerado impuro y peligroso, como si detrás de él se ocultara el nacionalismo. Pero esto es un error fundamental. El nacionalismo es una perversión del patriotismo; es una desviación bárbara y odiosa. En el prefacio de Cartas a un amigo alemán, Camus tiene una bella fórmula: “Amo mucho a mi país como para ser nacionalista”.

¿En qué consiste entonces el patriotismo?

Es amar dos cosas a la vez. Primero, amar los paisajes, las costumbres, las ciudades, el arte de mi país. Amo todo aquello que lo hace diferente, su particularidad nacional. También amo el hecho de que las instituciones de mi país sean democráticas, que se respeten los derechos humanos, que se practique la justicia, que las leyes garanticen la libertad, que se disponga de una Constitución democrática y republicana. Amo también entonces a Francia en la medida en que aplicamos valores universales. Amo el carácter universalista de nuestras instituciones.

"Elogio del patriotismo, pequeña filosofía del sentimiento nacional" de Michel Lacroix (editorial Robert Laffont). .

Instituciones de las que los franceses no sólo se sienten orgullosos, sino que tratan también de difundir. ¿Por qué?

Los franceses tenemos una suerte de universalismo “al cuadrado”. Y lo que voy a añadir quizá lo haga sonreír…. Somos una nación que no se contenta con tener instituciones conformes a la justicia y a los grandes principios universales, sino que también nos hemos fijado como proyecto difundir ese universalismo. Somos una nación que considera que está investida de la misión de transmitir un mensaje al resto del mundo. Francia se considera un poco como un faro de la humanidad.

Por eso la imagen de la portada de su libro. 

En efecto: yo represento este amor por nuestra vocación universalista con un faro cuya luz representa la universalidad de los valores democráticos. Así nos perciben en el extranjero, aunque esto sea motivo de risa. Somos entonces al mismo tiempo un jardín, probablemente uno de los más bellos del mundo, en todo caso los 60 millones de visitantes anuales que tiene nuestro país vienen a buscar eso. Y, en medio de ese jardín, se levanta ese faro. 

¿No cree usted que Francia como un "jardín-faro", Francia como un país que ha hecho la síntesis perfecta entre lo particular y lo universal, es una imagen que puede ser percibida como un ejemplo de la arrogancia francesa? 

Yo sé, yo sé... Es cierto que los franceses debemos encontrar un equilibrio para evitar que nuestra vocación universalista, esa idea de que tenemos una palabra universal, nos haga pensar que podemos dar lecciones o que somos los únicos que podemos juzgar al resto de las naciones. Al mismo tiempo, esta defensa del universalismo forma parte de nuestra tradición. Esa vocación universalista data del Antiguo Régimen, siguió durante la Revolución francesa, también la tuvimos en el siglo XIX y, en ciertos aspectos, también en el XX. Creo que ahora ese universalismo se expresa a través de la idea de gobernanza mundial, donde Francia está desempeñando un papel relevante.

Permítame un comentario personal. Para mí, que soy colombiano naturalizado francés, "querer ser francés" es un concepto abstracto. Porque en la práctica yo siento que un abismo me separa de un francés nativo.

¿Ah, sí? Yo, sinceramente, no veo esa diferencia. Quizá usted la sienta desde el interior. Pero yo no tengo en cambio la más mínima duda sobre la concepción de lo que es la nación francesa. Para mí no hay ninguna diferencia entre un francés nativo y uno que acaba de adquirir la nacionalidad, entre el que es francés desde hace varias generaciones y el que acaba de entrar a formar parte de la comunidad nacional. Yo estoy profundamente convencido de que nuestra nación está fundada en el contrato, en el consentimiento voluntario de ser francés.

¿Es lo que usted llama un “patriotismo abierto”?

Exactamente. El patriotismo francés, definido por Ernest Renan en el siglo XIX, constituye una ruptura fundamental contra toda noción de cultura, de raza, de derecha, según la cual la pertenencia nacional depende del nacimiento, del determinismo, de la genealogía, de la genética, de la antigüedad, que para mí son ideas malsanas. En Francia, en cambio, es francés quien quiere serlo, quien expresa la voluntad de serlo.

¿A pesar entonces de que yo no haya nacido en Francia, no tenga ningún ancestro francés y viva en este país desde hace menos de 20 años, usted me considera francés?

A partir del momento en que usted ha pedido la nacionalidad francesa, que desea que sus hijos sean franceses, que adhiere libremente a la República y reconoce sus valores, que ama nuestra lengua y la practica, que la está transmitiendo a sus hijos, en la medida en que usted se interesa en la historia de Francia, para mí no hay ninguna duda de que usted es ciento por ciento francés. 

¿Qué diría a quienes afirman que para integrarse son necesarias ciertas condiciones, sobre todo un empleo, lo cual no es el caso de numerosos inmigrantes hoy en Francia? 

Eso es evidente, por supuesto. En Francia tenemos actualmente un problema de lazo social. Este depende claramente de factores económicos: hay que tener un empleo; también depende de factores políticos: hay que poder ejercer la ciudadanía, tener la nacionalidad, hay que tomar parte en la vida política. Hay que beneficiarse de los medios del Estado providencia, acceder a la salud, la educación, etc. Todo eso es necesario. Pero en el lazo social hay también un elemento ineludible: el apego al país. Este sentimiento debe ser cultivado porque no se mantiene solo. Estamos en un período un poco crítico en el que hay una tendencia a olvidar este lazo afectivo. 

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Dos entrevistas en francés sobre el libro "Elogio del patriotismo, pequeña filosofía del sentimiento nacional" con su autor, el filósofo Michel Lacroix:  

Entrevista audio en RFI de Pierre-Edouard Deldique: Michel Lacroix, auteur d'«Eloge du patriotisme, petite philosophie du sentiment national. 

Entrevista video realizada por la editorial (Robert Laffont):

Entrevista video en francés con el filósofo Michel Lacroix sobre su libro "Elogio del patriotismo".

 

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(2) Réactions

FRANCIA

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