"Sévère" de Régis Jauffret: del crimen a la literatura

Sévère (Severa), la última novela de Régis Jauffret es una de las novelas francesas más destacadas de estos primeros meses de 2010.El libro viene dando que hablar tanto por razones estrictamente literarias como por el hecho de que se basa en un hecho real.
Régis Jauffret no ha inventado la pólvora ni un género literario: novelas como Sévère (Severa), que se basan en un hecho criminal ampliamente comentado en la prensa, existen ya en diversos universos literarios.
Basta con recordar, sólo como ejemplos, A sangre fría, obra maestra del estadounidense Truman Capote, El adversario del francés Emmanuel Carrère, otra excelente novela, y Plata quemada del argentino Ricardo Piglia, también de gran calidad literaria. En esta continuidad se inscribe Régis Jauffret con su 16a novela, que cuenta, sin mencionar los nombres reales, la vida de amor, sexo, dinero y prácticas sadomasoquistas del banquero Edouard Stern y Cécile Brossard, quien lo asesinaría el 28 de febrero de 2005.
Jauffret narra la historia desde el punto de vista de la asesina pero con frialdad y cierto distanciamiento. Presenta el encuentro de dos seres con infancias maltratadas: el banquero, joven heredero de en un mundo de riqueza inimaginable, y su amante, que creció en un hogar de extrema pobreza. Después de pasar de la nota mundana a la crónica judiciaria, Jauffret se apodera del caso y lo transforma en ficción novelística.
En un acertado preámbulo a la obra, el autor explica: “La ficción alumbra como una antorcha. En un crimen siempre queda un lado oscuro. Se detiene al culpable, se describe su móvil, se le juzga, se le condena y, pese a todo, queda una sombra, como la oscuridad en el sótano de una casa iluminada por el sol”.
Como para que no haya confusión alguna en el lector y no vaya a creer éste que lo que piensa y cuenta la protagonista de Sévère es, en realidad, lo que piensa y cuenta Cécila Brossard en la cárcel en la que hoy cumple su pena, Régis Jauffret escribe en el preámbulo: “Soy novelista y miento como un asesino. No respeto a los vivos ni a los muertos, ni su reputación ni su moral. Sobre todo no respeto la moral. La literatura es granuja”. ¿Por qué una mujer que durante varios años ha sido amante, secretaria sexual y compañera dominadora en prácticas sadomasoquistas asesina a quien le debe todo: dinero, safaris, lujo, viajes, pero también humillaciones? Pues por dinero o por dignidad o por ambos elementos entremezclados. El banquero le prometió regalarle un millón de dólares, una suma que para él es casi nada, y a último momento se arrepintió de su generosidad diciéndole que “un millón de dólares es mucho por una puta”. Así la narradora, sirviéndose de la pistola que él mismo le regaló, se convierte en justiciera de su propia causa y le dispara una bala en la frente al banquero mientras éste se encuentra amarrado en una silla vestido con una combinación en látex, listo para la sesión de torturas sexuales.
Luego, una reflexión de ella sintetiza tal vez el espíritu general de la novela: “si se juzgara a las víctimas a menudo se les condenaría a penas superiores que las de sus asesinos”. El banquero inescrupuloso, violento y perverso muere, en cierta forma, en su ley. Su asesina, que confiesa seguir amándolo, dice: “soy la tumba donde lo he enterrado vivo”.
Sévère (Severa) es una excelente novela de Régis Jauffret publicada por las ediciones du Seuil.

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