Un nuevo escándalo salpica al arzobispo de Edimburgo y presidente de los obispos escoceses, Keith O'Brien. El cardenal británico anunció este lunes 25 de febrero que renuncia a su puesto y que no participará del conclave, tras ser acusado de “actos inapropiados” por tres sacerdotes y otro que dejó los hábitos, en torno a 1980.